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Unidad Nacional de Seguridad Vial

Presidencia de la República Oriental del Urguay
6/13/18

Silbataje

Silbataje

Una buena práctica: de bajo costo, que acerca al Inspector al Vecino; disuasiva y de potencial alto impacto a la hora de generar cultura vial.

La jovencita iba con su paso apurado, cargando la cartera de un lado, y pendiente del celular en su mano. Dirigió sus pasos hacia el cordón y al levantar la vista pensó “no, no me van a agarrar otra vez!”.

Situaciones como estas, con peatones y ciclistas se dieron varias veces durante el correr de un par de días en las calles céntricas de la ciudad de Paysandú. Fue durante el Mayo Amarillo en que a impulsos de la Unidad Local de Seguridad Vial (ULOSEV), y con la colaboración de la Dirección de Tránsito del Gobierno Departamental, cuadrillas de inspectores de Tránsito recorrieron la zona céntrica -silbato en mano- estableciendo pautas de comportamiento a todo aquel que circulara.

Sin descuidar a los conductores y sus maniobras, pusieron particular énfasis en cómo los peatones respondían a las señales semaforizadas o acudían al cruce a mitad de cuadra entre vehículos, para dar el silbato de alerta, arrimarse y aprovechar la ocasión para recordar de que todos somos el tránsito; y cuán importante es asumir las reglas desde el rol que en él se ocupe circunstancialmente.

A propósito de ello, el Equipo de Comunicación de UNASEV conversó con Leonardo Rivero, Encargado de Movilidad Urbana (Áreas de Ingeniería de Tránsito y Educación Vial) en la Intendencia de Paysandú, quien resumió satisfactoriamente este tipo de acción, en que la gente se mostró conteste con las indicaciones del Cuerpo Inspectivo.

Sin dudas –el Silbataje- parece una medida rápida de implementar, que acerca la figura de autoridad del Inspector de Tránsito a los vecinos de manera amigable y proactiva, permitiendo un intercambio recíproco; y que a su vez va instalando en la idiosincrasia de los transeúntes la sensación de que en cualquier momento puede sonar el chirrido del silbato que nos delate frente a los demás, como le pasó a Juliana al avanzar entre los delineadores cilíndricos de la semipeatonal para colarse entre dos vehículos y cruzar la calzada “a mitad de cuadra”: Priiiiiiiiiii....